ALBÓNDIGAS DE AVENA

ALBÓNDIGAS DE AVENA
albóndiga

Del ár. hisp. albúnduqa, este del ár. clás. bunduqah, y este del gr. [κάρυον] ποντικόν [káryon] pontikón ‘[nuez] póntica’, por similitud en la forma.

1. f. Cada una de las bolas que se hacen de carne o pescado picado menudamente y trabado con ralladuras de pan, huevos batidos y especias, y que se comen guisadas o fritas.
Albóndigas de avena con salsa de tomate
Albóndigas de avena con salsa de tomate

Dice la RAE que son bolas que se hacen de carne y pescado, pues bien, está receta se salta la RAE y otros convencionalismos típicos de sociedades taradas como la vuestra, sea la que esta fuere.

Bien, hoy os propongo una receta vegana, bien sencilla y rica, para callar las voces de los que piensan que ser vegetariano o vegano es de rojos, sosainas y desaboridos. Recomiendo que hagáis esta receta para vuestros amigos carnívoros. Para que cambien de opinión o simplemente que se jodan un poquito. ¡Vivan las verduras!

Ahí va la receta

  • Ingredientes (20 albóndigas medianas/pequeñas).
  • 3 vasos de copos de avena finos.
  • 3 cucharadas de harina (o pan rallado).
  • 1 cucharada de comino en grano.
  • 1 vaso y 1/2 de caldo de verduras (quizá algo más).
  • 3 dientes de ajo.
  • aceite para freír.
  • Sal y Pimienta al gusto.

En un cuenco que permita colocar todos los ingredientes ponemos la avena salpimentada al gusto, con el ajo muy picado y el comino. Añadimos el caldo bien bien caliente, hirviendo, mezclamos bien… tened cuidado al poner el caldo, hacerlo a poquitos para no pasarnos y que nos quede la masa líquida, la idea es que quede una masa compacta que pueda hacerse bolitas con ella, de ahí el inteligente nombre del título de este post.

Añadimos la harina (o pan rallado) y mezclamos hasta tener nuestra masa terminada, que sea lo suficientemente firme para hacer albóndigas pero que no sea dura como una piedra salvo que tengáis como objetivo hacer albóndigas de uso militar, tras esto vamos haciendo las albóndigas, de tamaño no muy grande, más bien pequeñas. Calentamos aceite en una sartén y las vamos friendo, cuando estén doradas las sacamos y ponemos en papel de cocina absorbente.

Hay que hay dos opciones:

  • Hacer una salsa de tomate casero y ponerlas en la cazuela cuando la salsa esté a punto y damos un hervor conjunto de 5 minutos.
  • Si eres un canalla y tienes alguna conserva de pisto de referencia (yo si) abrimos el bote tal y como recomiende el sentido común y vertemos en la cazuela que vaya a usarse como elemento calentador del mismo y las albóndigas hasta que ambos contenidos estén a una temperatura agradable al paladar, dicho de otro modo, calientes.

Maridaje ideal con un tempranillo, cervezota o lo que consideres, tú mismo.



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